PRINCIPIO DE AVIVAMIENTO: ORACIÓN EXTRAORDINARIA

Otro principio del avivamiento es que siempre hay una «oración extraordinaria» que lo precede. No se trata simplemente de oración, sino de  una oración extraordinaria.  Es una oración unida, persistente y frecuente, a menudo durante largos periodos de tiempo.

La mayoría de los avivamientos que hemos investigado presentan pruebas muy claras de una oración extraordinaria que los precedió.

¿Cómo se manifiesta la “oración extraordinaria”?
Algunos ejemplos son:
► Líderes de congregaciones que se reúnen durante varias horas para orar, tres días a la semana.
Estudiantes que se levantan a las 5 de la mañana para dedicar tiempo a la oración en grupos pequeños antes de que comiencen las clases.
► Grupos de pastores y líderes de la iglesia que pasan noches enteras en oración.
► El pastor utiliza la asistencia a las reuniones de oración congregacionales programadas para medir la madurez espiritual de su congregación y la pasión de su iglesia por las almas.
► El pastor insiste en la asistencia a las reuniones de oración por encima de los servicios regulares donde se predica.

La historia demuestra que cada gran despertar espiritual fue precedido por hombres y mujeres que perseveraron en oración hasta ver la intervención de Dios. La oración extraordinaria es aquella que no se conforma con una respuesta superficial; busca la presencia de Dios con hambre, perseverancia y fe.

En griego, una palabra clave es προσκαρτερέω (proskarteréō), que significa perseverar con firmeza, mantenerse constante, dedicarse intensamente. Es la palabra que describe a la iglesia primitiva cuando "perseveraba unánime en oración" (Hechos 1:14). No fue una oración ocasional, sino una entrega continua hasta que vino el Espíritu Santo.

Dios derrama su poder sobre quienes deciden permanecer en su presencia.

"Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego..."
Hechos 1:14


"Una oración extraordinaria precede a un avivamiento extraordinario."


Señor, llévame más allá de una oración rutinaria. Enciende en mí una pasión por buscar tu rostro hasta que tu presencia transforme mi vida, mi familia y tu Iglesia. Que nunca me conforme con menos de lo que Tú deseas hacer. En el nombre de Jesús. Amén.

Comentarios